Mario nunca creyó en ovnis y por eso le asombró la luz tan intensa justo antes de la medianoche en el patio de su casa. Pero todo parecía indicar que de eso se trataba: un extraterrestre estaba allí, viéndolo con sus enormes ojos grises. Era pequeño y viajaba en un aparatito que lo elevaba unos 20 centímetros del suelo.Mario sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando vió que se acercaba hacia él.
- Estás en mi propiedad y eso aquí se llama allanamiento de morada -le espetó enseguida-.Te recomiendo que te-te vayas de inmediato si no quieres tener pro-pro-problemas con la PGR, la PGJ, el FBI, la CIA, el IFAI y la CFE. -continuó diciendo mientras le temblaba la voz y comenzaba a tartamuedear-. Además, yo no creo en tí. Jaime Mausan acabó con la poquita fe que tenía en ustedes de niño. Ahora soy un adulto y no creo en OVNIS, Santa Clauses, Reyes Magos, priístas, panistas, perredistas, Pepillos Orijeles, etc, etc, etc.
-¿Y por qué no crees en nosotros? ¿Es que no nos estás viendo? -dijo el extraño ser con una voz metálica.
-Y te estoy oyendo, qué casualidad que hablas español, y con esa voz de anuncio de radio.
-Utilizo una tecnología especial de traducción instantánea que permi...
-¡No me vengas con ese cuento que eso ni a Isaac Asimov se lo creería! Mira, si en realidad existen, qué tanto hacen volando y apareciéndose a esos pobres infelices que nunca graban con tripié y siempre les sale borrosa la imagen. Sólo ellos, -y Mausán, no está de más decirlo- pueden ver los mentados puntitos. Si tanto quieren la tierra, pues lleguen de una buena vez, no que puro aparecerse y aparecerse...
-Es necesario hacer una investigación a fin de...
-No me salgas con eso, compadre, pues, ¿no que inteligencia superior?, ¿no que tecnología especial y avanzada? Tás peor que los de la UNAM...
-¿La Union de Naves Aeroespaciales Mexicanas?
-¡Ándale! ¡Esa misma!
El hombrecillo salió de casa de Mario muy triste y decepcionado. Bien sabía que en la tierra ya no se creen muchas cosas. Y Mario se quedó boquiabierto a la mañana siguiente. No por la tierra removida y chamuscada que había en su patio, sino porque Pepillo Orijel se postulaba como candidato del PRD a la presidencia de la República. Inmediatamente comenzó una carta para Santa Claus.

2 comentarios ¡Publica el tuyo!:
jejeje...muy divertido tu cuento y no es regreso de cortesía, me gustó. Dios nos libre de Orijel...
jajaja..... super entretenido, este año si le hago mi carta a santa.
un abrazo
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