Tuvo Rogelio Manuel la suerte y la desdicha de ser hijo de Julián Linares.
La suerte, porque don Julián era uno de los hombres más acaudalados del país. Y la desdicha, pues era tambien uno de los más feos.
Y si la riqueza se hereda podrá usted imaginarse lo que pasa con la fealdad: era Rogelito feo como un coraje: tenía unos dientes enormes y desalineados, ojos saltones y grandes, cabello tosco y rebelde, y otros defectos que también tenían un par de adjetivos nada deseables.
Pero no hay defecto que se resista a operaciones de diez mil dólares, y Rogelio salió del quirófano con diecisiete años de vida y un rostro nuevo.
Fue Rogelio a esa escuela de niños ricos que dice sacar a los mejores profesionistas del país. Y fue allí donde conoció a Luz Aurora.
Era Luz bella como el amanecer y se quedó prendada de Rogelio Linares en cuanto lo vió. Fue, como dicen ustedes, amor a primera vista. Yo le digo de otra forma pero no tiene caso hablar de eso hoy. El caso es que Rogelio también se enamoró de esa chica que tenía su misma edad y tantas cosas en común con él.
Fíjense ustedes lo infame que es la vida: o más bien, lo absurdo de querer burlarla: Rogelito nunca le dijo a su amada el origen de su galanura. Y Luz hizo lo mismo.
Fue Luz Aurora siempre despreciada y ridiculizada por los demás niños. Era su fealdad motivo de diversos apodos. Nadie quería ser visto a su lado. Pero no hay defecto que se resista a operaciones de veinte mil dólares.
Fueron felices esos chamacos. Quisieron casarse y así lo hicieron. Lei la noticia en los periódicos. Vi las fotos. Chulos como ellos solos. Supe hace poco que esperaban un chiquillo. Tal vez se parezca al padre. Tal vez a la madre. El padre quiere que se parezca a ella y ella quiere que herede la belleza del papá.
Se me hace que se llevarán una sorpresita. Pero no hay de qué preocuparse. En unos añitos lo tendré en mi consultorio. ¿No les digo? No hay defecto que se resista a operaciones de treinta mil dólares...
Literato nato
Hace 2 horas

1 comentarios ¡Publica el tuyo!:
He leido varios de tus post y son encantadores. Me gustan particularmente porque se ajustan a lo que yo creo que debe ser una narración corta: impacto en el ultimo renglón, mas o menos. Uno lo va leyendo tratando de encontrar de qué se trata, y al final hay una expresión, ojos abiertos como platos, una sonrisa... algo inesperado.
Así que trataré de seguirte.
Y por supuesto, gracias por pasar por mi blog y comentar.
Si quieres leerlos, tienen la etiqueta de 'Historia regalada' o léelos en el blog paralelo.
Un abrazo, nos leemos.
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