Podredumbre a los huesos

Estoy a punto de llegar a casa y se que mientras eso no ocurra aún puedo controlar la situación. Pero algo me dice que en cuanto ese extraño pise mi hogar todo cambiará para siempre.

Vengo siguiendolo de hace ya unos minutos y viendo todo lo que hace. Me ha llegado a caer gordo su actitud, y eso que sólo le veo la nuca. Quisiera rebasarlo y llegar a casa y fingir que no he visto nada.

Siento el corazón darme vueltas. Está ya llegando a mi cuadra.

Lo observo salir. Abrir la puerta trasera. Mirar a un lado, a otro.

Entrar a la casa. Besar a mi esposa. Siento celos.

Entran juntos. Nunca creí llegar a sentir tantos celos.

5 minutos. 10 minutos. ¿Qué pasa adentro?

Confusión. Celos. Podredumbre a los huesos.


¡Continuará..
!

Foto por: Siarey

5 comentarios ¡Publica el tuyo!:

Gibran Garcia dijo...

Aclaración necesaria:

El post que acabas de leer es una historia con dos interpretaciones.

La mala interpretación es la que estás pensando.

Llegarías a la "correcta" si leyeras la historia desde el principio.

Todo lo que tenga la etiqueta de Ficciones es eso y únicamente.

Gibran Garcia dijo...

Ah, para leer la historia desde el principio ve a este post:

El tipo del carro gris

La Maga dijo...

ah, vaya! ¿y no vale cualquiera? A mí se me habían ocurrido dos, aunque no he leído el post. ¿Desdoblamiento? ¿dobles? ¡o quizá una tercera!

Interesante de todos modos...

Campanula dijo...

Oye vamos muy bien, le llevo el hilo, me tenes pegada de aca esperando a ver que pasa.
un abrazo

acamus dijo...

Siento haber tardado tanto en corresponder a su "visita de blog". La historia me parece interesante ¡e inquietante!. Tiene ud. un gran sentido del ritmo y del suspense. Mis felicitaciones. Vendré a menudo por aquí.